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Un martinete en Navafría

 

 

 

 


martinete

El martinete de Navafría ha sido el último artefacto hidráulico para uso metalúrgico que se ha
mantenido en funcionamiento en
nuestra región

Al pie de la Sierra de Guadarrama, en el municipio de Navafría, permanece casi intacto el único y último martinete que queda en pie en Castilla y León; y en toda España. La fundición de cobre para la fabricación de calderas ocupó a varias generaciones de la familia Abán al menos desde el siglo XIX. Llegaron a Navafría procedentes de tierras sorianas, instalando dos martinetes de cobre. El actual, sobre el río Cega, ha estado activo hasta hace pocos años. Su rueda hidráulica ha movido durante más de cien años el mazo pilón que golpeaba machaconamente el metal, haciendo la labor del batido del cobre para dar forma a los cuencos . La fragua, donde se fundía el cobre en crisoles, era alimentada por el aire generado a través de una trompa por la caída del agua desde una balsa, el arca, que se halla a un nivel superior sobre el taller de fundición.Victoriano Abán fue el último fabricante de calderas que mantuvo activo el martinete. Su hijo Fernando, que aprendió con Victoriano el arte de la fundición, el batido del cobre y el labrado de las calderas y el rebatido, ha conservado este martinete único en España.

martinete2

La familia Abán mantiene abierto el martinete de
cobre para visitas, tras el cierre por jubilación
de Victoriano
martinete3  calderas

El mazo es movido por la fuerza del agua trasmitida por la rueda. Tras ser
fundido el cobre en la fragua, las calderas adquieren forma con el
golpeteo del mazo pilón.


rueda

Rueda hidráulica del martinete, movida
por el agua del Cega

Pero hoy sólo es una pieza de museo, que aún funciona con los mismos mecanismos que los martinetes del siglo XVI. De él salieron infinidad de calderas; y en menor medida, peroles para confitería, alquitaras, braseros y calientacamas. Victoriano y Fernando trabajaron para caldereros que les encargaban la fabricación de calderas, entregándoles la materia prima. Excepcionalmente, cuando se vendía poco, salían a vender a las ferias de Turégano, Cantalejo y otras de la provincia segoviana. Pero su principal clientela eran los mencionados distribuidores, que venían de las provincias próximas: Toledo, Madrid, Soria, Guadalajara, Cáceres...
Hoy, aún se puede ver el mazo pilón o la rueda hidráulica funcionando igual que lo hacía con Victoriano. La familia Abán muestra a los visitantes este patrimonio excepcional.

 
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