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Ancha es Castilla y León
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Industria textil:
fábricas y batanes

 

 


rubia
Junto al arroyo del Henar, con maquinaria hidráulica, que se movía con las aguas del arroyo, esta fábrica del siglo XIX, en término de Portillo, secó en sus "estufas" y molió con sus ruedas y muelas rubia de la que se producía en grandes cantidades en la comarca, destinada para tinte de los estampados de
algodón de las fábricas catalanas .

La industria textil castellana conoció un notable desarrollo en algunos núcleos urbanos. Segovia fue en el siglo XVI el principal núcleo textil de la Península. su gran número de telares se abastecía de de los esquileos de la provincia, cuya lana se negociaba en la ferias de Medina del Campo, y era hilada por campesinos de las inmediaciones de la capital segoviana. Al calor de este desarrollo industrial, Cuéllar se convirtió en un gran cultivador de rubia, planta tintórea con la que Segovia teñía sus paños. Con la progresiva caida de la industria de Segovia, paralela a la caída de las ferias medinenses, cobraron fuerza otros centros como Palencia y Béjar, este último impulsado por los duques de la villa. Junto a éstas, otras localidades menores convirtieron la industria textil en su principal medio de vida, al que se dedicaban la mayoría de sus vecinos; entre estas localidades, sobresalieron Pradoluengo, en Burgos; Lumbrales, en Salamanca; Val de San Lorenzo, en León; y Astudillo, en Palencia, junto a otras localidades de Tierra de Campos, como Fuentes de Nava, Becerril de Campos y otras.

En el siglo XVIII, amparada en la demanda de tintes de la cada vez más potente industria textil catalana, la comarca de Portillo y Mojados, herendando la tradición cuellarana en el cultivo de la rubia, se convierte en la principal productora de rubia de la península, exportando no sólo a Cataluña sino que abastece también la demanda de Francia e Inglaterra. Nada nos ha quedado de las 24 tahonas con que llegó a contar Mojados en la seguna mitad del siglo XVIII. En Portillo, las ruinas de una fábrica de rubia junto al arroyo del Henar, atestiguan este pasado vinculado a la industria textil.

Y en Adalia, quedan los restos de una actividad textil singular, el blanqueo de los lienzos de lino con los que comerciaban los maragatos. Los lienzos gallegos, eran blanqueados con ceniza en unos pilones de Adalia, antes de ser vendidos en Madrid.

Los talleres textiles fueron siempre modestas instalaciones formando parte de la propia vivienda de los tejedores hasta la llegada de las instalciones fabriles de importantes inversiones con maquinaria que movia centeres de husos simultáneamente. Así, el rió Cuerpo de Hombre, a su paso por Béjar, conoció la mayor concentración de fabricas textiles en nuestra región a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En el siglo XX, la incapacidad de adaptación y la falta de recursos para hacer las inversiones suficientes en maquinaria moderna, supuso la paulatina desaarición de la industria textil de Lumbrales, Astudillo y Tierra de Campos. Béjar resistió más , pero hoy está en un acusado declive, mientras que Pradoluengo, en otro tiempo capital de la boina, ha reconvertido sus talleres en fábricas modernas, pudiéndose hablar hoy de la capital del calcetín, por su importante producción de este artículo que sirve a toda España y al extranjero.

Con el declive de la industria textil en Castilla y León, hoy sólo nos quedan ruinas, en muchos caso. El río cuerpo de Hombre es un cementario de naves textiles, entre las que alguna aún subsiste. Los batenes donde se tupían y desengraban los paños son hoy historia; en astudillo no quedó ni rastro de ellos; en Lumbrales, quedan las ruinas. Sólo Val de San Lorenzo ha conservado su batán, en perfecto estado y en funcionamiento. Una de sus antiguas fábricas, la Comunal, se ha reconvertido en museo; y la Textil Maragata se mantiene a duras penas; más tiempo parada que en funcionamiento.

Los telares se han convertido en piezas de museo. Sólo en Navalosa (Ávila) podemos ver alguna mujer tejiendo esporádicamente en su desván una manta pinguera con el telar de bajo lizo. Los tornos de hilar y los argadillos son reliquias que los de Val de San Lorenzo sacan en su fiesta anual de la artesanía para hacer alguna demostración a los turistas. quizá sea esta localidad leonesa la que mejor ha conservado su patrimonio etnográfico textil. En los talleres de Tino Cabo aún podemos ver antiguos batanes, con sus mazos, los primeros movidos por electricidad, o cardadoras con auténticos cardos naturales.

 
Béjar
En el desfiladero del río Cuerpo de Hombre, se amontonan las fábricas textiles de Béjar. Sus ruedas hidráulicas movían máquinas hiladoras y cardadoras en otro tiempo. Hoy, casi todas están cerradas.
 
Val
El batán de Val de San Lorenzo, sobre el río Turienzo, es el único conservado en perfecto estado en nuestras tierras.
 
batán
El canal de agua del batán de Val de San Lorenzo pasa por debajo de la construcción, moviendo mediante rueda hidráulica los mazos que tupen los paños.
 
textil maragata
Las fábricas textiles se han ido cerrando paulatinamente; la competencia china hace todavía más difícil la subsistencia. La Textil Maragata, en Val de San Lorenzo resiste a duras penas.
 
La Comunal
Antiguas fábricas como la Comunal, testigo de una época de esplendor textil en Val de San Lorenzo, han sido reconvertidas en museos.
Batán Cela
Modestos batanes se levantaban en muchas localidades para dar
servicio a artesanías rurales de autoabastecimiento. En la localidad
leonesa de Cela, han construido una reprocucción del batán que en
otros tiempos funcionó en el pueblo. A la vista, aparecen los mazos,
movidos por el árbol de levas, que a su vez es movido por la rueda
vertical al exterior, impulsada por el agua de un arroyo.
 

batán Lumbrales
Los batanes que se levantaron al pie de muchos arroyos de nuestros pueblos son hoy sólo ruinas,
como ésta de un batán de Lumbrales.


Adalia
Los maragatos, a medio camino entre Galicia y Madrid,
localizaron unas fuentes en Adalia con muy buenas condiciones
para el blanqueo de los lienzos de lino que luego vendían en Madrid.
En la imagen, los pilones, con restos de cenizas en sus inmediaciones

 
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